miércoles, 6 de enero de 2021

No disponible

Cómo se deja lo que se quiere?

Cómo se habita el dolor del desconsuelo?

Dónde encuentro el alivio para el pecho?

Cuánto más te espero?

Te espero? Si no vas a venir.

Por qué duele tanto, por qué insisto?

Ahora que suelto, que me alejo

Se rompe en  mí cada deseo.

Y te espero,

La pequeña esperanza que me da aliento

Pero que alimenta el vacío de depender.

Quién me va a enseñar a sentir?

Por qué siempre duele así?

Cuándo podremos coincidir?

Probablemente nunca.

Sabré

Cómo se deja lo que se quiere?

Cómo se aguanta tanto dolor?

Cómo se espera lo que nunca llega?

Cómo se decide no esperar más?

jueves, 11 de junio de 2020

Co-pilot

El esófago lo tengo en la B
La incertidumbre por no hablar
Me agarra la garganta y me la hace un bollo
Entonces, el pecho se me inunda de angustia
Y pienso: otra vez la cagué?
Hace rato no sentía esta sensación
Es una mezcla de culpa con miedo
Miedo a perder lo más importante que construí(mos)
Y culpa porque siempre meto la pata
Pero la meto tan profundo que se me traba el acelerador
Y ahí termino andando en quinta
Chocando otra vez el cuatri
Es que me ceba el  viento en la cara 
y voy cantando Funk con los ojos cerrados
Pero cuando menos me lo espero se me va el control del volante y aterrizo en un poste
Perdón por subirte al cuatri
A quién le va a gustar andar con alguien que maneja así?
Sí, tengo un problema parece
La licencia estaba en mi lista de este año
Pero las escuelas de manejo están cerradas
Y yo sola no sé aprender
Enderezá el volante para que no choquemos
Enseñame a andar y hacer Willy
Porque sin vos no puedo
En serio, perdón por todas las veces que no ví el poste
O simplemente por no frenar, era obvio o no?
Ahí escucho tu voz diciendo "ay sí, I'm sorry"
Y sí, soy patética y egoísta
Pero cambiaría lo que sea con tal de no defraudarte más
Manejá vos que te sale mejor
Yo te sigo a donde quieras
Porque si te perdiera
No habría atardecer que valga la pena.

viernes, 19 de febrero de 2016

Te encontré pero por cuánto.


El tiempo me saca todas las certezas, las dudas sobran como todos esos puchos y ya no sé qué pensar.
Sé que fue real, lo sentí como a nada en el mundo, sé que fui feliz, hay testigos, pero no sé si fuiste vos... Los ojos se me caían en las manos viendo tu vida pintoresca, esa sonrisa enamorada, tu acento suave como ese sol de tarde. Suena ridículo decir lo hermoso que eras cuando ponías el stereo en el auto, pero eso es lo que pensaba. Impulsiva, inocente, con el corazón en la boca como siempre, es que te juro que me sobran las ganas de vivir. Ojalá hayamos sido nosotros, que haya sido nuestra mirada alimentándose con un beso, nuestras manos orgullosas de la transpiración, nuestro encanto prematuro. En todo eso estuviste vos, fuiste mi excusa o mi razón, pero lo fuiste, y ahora no sé si lo sos.
No sé que nos depara, no dejo de pensarte, pero eso va por cuenta de mi locura. Confío más en que me esperes a que yo lo haga, conozco mi mente, siempre intenta salvarse, sobrevivir, dejar de sufrir, sobrellevar el drama, y en ese intento de seguir viviendo me boicotea, me desprende de lo que quiero, me sumerge en la caducidad de mis sentimientos y me arrastra al pozo de la desmotivación, por eso ahora disfruto el sufrimiento de este anhelo, porque te mantiene adentro mío, todavía no renuncié. 
No quiero no arriesgarme, no quiero rendirme. Quiero encontrarte de nuevo, que me hagas sentir así de viva otra vez, verte y que me des finalmente la certeza de que sos vos... Pero la distancia, el tiempo, la incertidumbre me acobardan y es probable que me rinda antes de perder. 
No puedo entenderme, no puedo entenderlo. Sé dónde empieza pero no dónde termina, porque yo lo decido. Tengo miedo, no quiero elegir mi destino, porque nada me limita, sólo yo, y siempre me traiciono.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Distancia

Y te la llevaste, te fuiste con una parte mía, nuestra en realidad, seguro a vos te acompaña en un nuevo camino, bienaventurada en la vida, acá me dejaste en el vacío de la nostalgia. Miedo, persistente, me sopla la nuca y me dice que me cuide porque todo lo que tengo pende del hilo de la memoria, vivís en mis recuerdos, intocables, invisible ya no puedo verte, sólo pensarte. Día a día me abrazás con tu voz retumbando en mi cabeza, pero abro los ojos y no estás acá, sólo las cartas que dejaste. El sol ya no brilla de la misma forma, me reflejo diferente en el agua que ilumina, y no estás vos, no estás en el camino que recorro. Pero sigo, yendo a todos a lados y a ninguna parte, retorno al camino del encuentro porque sólo espero que estés cuando llegue, que te vea y me abraces como siempre, que me encuentres, y nos encontremos, reconocerte sin mirarte como nadie más puede hacerlo, porque sólo pido que no nos perdamos nunca.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Espejo

En una conversación muda, un reflejo me mira incesantemente, me envuelve en su mirada y sólo me juzga, me ataca, me lastima. En aquel silencio se escuchan fuertes preguntas, retumbando en una habitación vacía. No hace falta que me lo diga, sólo en sus ojos noto que quiere saber quién soy. Su mirada se vuelve intensa y se empieza a acercar, que le responda, que se lo diga... Pero no sé qué decir, simplemente no sé la respuesta pero no me cree. Me acorrala y me intimida, que le diga quién soy, no me reconoce, no me identifica. La acústica está de su lado, me aturden. Quiero escapar, me quiero ir de acá, no aguanto este ruido de mierda, constante, repetitivo. Alzo la mirada y sigue ahí, no se va, sólo quiere que responda, que deje de ocultarlo, que deje de mentir. Ya no sé que hacer, me está acorralando y me aprieta en un rincón, no tengo más respuestas, perdí la lógica, y lo único que hago es decir la verdad pero no, no me cree! No me salen las palabras, la oscuridad de esos ojos me hacen esconder. Intento pero no puedo, ya no sé qué decir... Hasta que lo volví a decir, y con ese "no sé quién soy" me perdí en una oscuridad eterna. Me hundí en aquella mirada profunda y nunca más volví a encontrarme, y pensar que sólo quería que se lo dijera, y yo también quería...