En una conversación muda, un reflejo me mira incesantemente, me envuelve en su mirada y sólo me juzga, me ataca, me lastima. En aquel silencio se escuchan fuertes preguntas, retumbando en una habitación vacía. No hace falta que me lo diga, sólo en sus ojos noto que quiere saber quién soy. Su mirada se vuelve intensa y se empieza a acercar, que le responda, que se lo diga... Pero no sé qué decir, simplemente no sé la respuesta pero no me cree. Me acorrala y me intimida, que le diga quién soy, no me reconoce, no me identifica. La acústica está de su lado, me aturden. Quiero escapar, me quiero ir de acá, no aguanto este ruido de mierda, constante, repetitivo. Alzo la mirada y sigue ahí, no se va, sólo quiere que responda, que deje de ocultarlo, que deje de mentir. Ya no sé que hacer, me está acorralando y me aprieta en un rincón, no tengo más respuestas, perdí la lógica, y lo único que hago es decir la verdad pero no, no me cree! No me salen las palabras, la oscuridad de esos ojos me hacen esconder. Intento pero no puedo, ya no sé qué decir... Hasta que lo volví a decir, y con ese "no sé quién soy" me perdí en una oscuridad eterna. Me hundí en aquella mirada profunda y nunca más volví a encontrarme, y pensar que sólo quería que se lo dijera, y yo también quería...
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